Entradas

15 de enero

Imagen
La música en directo es de las mejores experiencias que se pueden tener, y eso que ayer fui a un concierto de rock y apestaba a tabaco. Eso de que en los recintos cerrados no se puede fumar, a unos cuantísimos no se lo han contado bien.  Por otra parte, a los de oh oh lo mejor del mundo es el invierno pues nada, que espero que estéis disfrutando mucho del dolor de huesos y los mocos y la garganta regular. El frío es como los despertadores, me niego a creer que de verdad le gusten a alguien. Con lo bien que sientan esos gradetes de más de julio y agosto, por favor. Caminar y que el asfalto te queme los pies. La gloria. Entre los aterimientos , las manos heladas, la humedad, la garganta que no termina de romper a doler, pero molesta, y los días grises me enfrento al blue Monday de mañana que qué pena no poder pasarlo debajo del edredón, así os lo digo. Pero habrá que salir. No queda otra. Y además tiene pinta de que va a ser un día de los largos. En fin, pilarín, vamos a por la seman...

2 de enero

Imagen
Llevo desde el 31 de diciembre con el runrún de venir a contaros qué noche la de aquél día. Y es que el 30 fui al concierto de Hombres G y de verdad no pude disfrutar más. Fue felicidad.  Pura. El primer disco que me compré fue de ellos y desde ahí hasta ahora han pasado unos cuantísimos años. Como a partir de los veinte o veintidós cambiaron mis intereses musicales y, aunque nunca dejaron de estar, es cierto que mis gustos fueron por otros caminos. Pero yo soy de la generación G (a muerte con ellos desde los ochenta) y el otro día me junté con miles de personas para verles y canté a grito pelado y bailé y fui muy muy feliz. Qué manera de darlo todo en la pista y qué ganas tenía de bailar, se ve. Qué alegría recuperar más de dos horas de aquellas canciones que me acompañaron hace mil años. M ira que te diga, me encantísima la música en directo y he tenido ocasión de ver cosas maravillosas, así recuerdo en un dos por cuatro a Salif Keïta, Eliane Elías, Jerry González, al mismísimo W...

19 de diciembre...

Imagen
... y aquí me tenéis, plantándole cara de nuevo al indomable covid hunter. No sé qué le doy, que le tengo enamoriscao y esto- entre nosotros- es igual de rollo que el vecino de arriba con sus escalas saxofoniles de las ocho de cada tarde. Toda una desmesura de rollo.  No quiero emocionarme, porque nunca se sabe por dónde va a tirar la cosa, pero parece que esta vez la lucha está resultado más suavecita que la anterior. Veremos y esperemos y crucemos los dedos porque esto termine en uno o dos días. Por lo demás, con síndrome de Estocolmo. El viernes entregué mi proyecto de fin de máster y ahora me he quedado un poco sin contenido vital imperioso. En cuanto pasen estos días de miseria enfermiza me pondré manos a la obra para que el 8 de marzo pueda inaugurar un festival del que os iré hablando según se vaya materializando. Solo os cuento que tiene que ver con libros.  Of course. Hablando de libros, hoy he leído uno muy apropiado para la convalecencia y para estas fechas tan entr...

11 de diciembre

Imagen
  Esta semana cierro otro capítulo. Acabo de enviar el TFM y en pocos meses pondré en marcha un proyecto de los que me gustan, de colores y libros. Por otra parte, acabo de escuchar un documental sobre mi admiradísimo Francisco Umbral y ahora quiero volver a ser escritora. Que no es que lo haya sido alguna vez, pero sí es algo que he querido ser siempre y de vez en cuando.  Hoy es domingo. Un domingo un poco gris por aquí. Hay niebla, hace frío y podría ser que estuviera lloviendo, pero desde el desayuno no puedo apreciarlo. Intentaremos darle un buen empujón festivalero esta tarde, decorándonos con un poquito -puede que sea muchito- de espíritu navideño. Aprovechando el espíritu, durante la tarde escribiré tarjetas. A ver si este año las envío a tiempo. Va acabando el otoño, con la ilusión de que a partir del 13 comienzan a alargarse de nuevo los días, poco a poco, sin pausa, hasta la felicidad final que es el verano. No entiendo cómo puede gustar el frío, con lo bien que se ...

4 de diciembre

Imagen
Empiezo diciembre con el agua al cuello. En unos días presento un proyecto fin de master y así, entre nosotros, se me han ido los plazos. Puede que la presentación me salga redonda, pero el proyecto escrito va a ser tremendo mojón. Una ansiedad por mis estándares de calidad y tal. Me he dado cuenta de que el covid me dejó bien chusca. Esa sensación inicial que tuve de envejecimiento prematuro no se acaba de disipar. Intento remediarlo, pero he perdido cosas que no sé si tengo fuerzas para recuperar. Voy a comprar colágeno ahora mismo, que si no me lo dejo en el tintero. Listo. Además de estas milongas que me tienen entretenida, en los próximos meses me embarco en otras que me apetecen. Nada de viajes todavía (todo se andará, espero), pero se vienen cositas. Total, que diciembre se presenta intenso, pero diciembre es siempre una alegría, aún con intensidades. Creo que mañana nos juntamos los pins y yo para darle el toque brillante a la casa. No hace tanto eran unos bebés, y ahora ya cas...

9 de noviembre

Imagen
Cuando era pequeña me flipaba el nombre de Almudena. Me sigue gustando, la verdad, aunque ahora ya no me lo cambiaría (llegué a fantasear con ello). Y esto porque hoy es la Almudena y después de cinco años vuelvo a disfrutar de un nueve de noviembre casero. Ahora, en un rato, saldré para llevar a Julio a escalada. Podría decir que no me queda más remedio, pero la realidad es que es algo que me sigue encantando hacer, aunque ya no sea un niño. Salir de casa está sobrevalorado. Salir para ir a trabajar es hez. Madrugar para ir a trabajar es el infierno. Lo mío con las madrugadas es visceral. Odio visceral. Negación visceral. Mierda visceral. Madrugar es mal y salir para pasar ocho horas absurdas fuera de casa un castigo. El despertador me quita años de vida cada mañana a las seis. Debería ser ilegal despertarse a las seis. No le puede hacer bien a nadie ponerse en marcha antes que el sol. El despertador, la ducha de a ver si me espabilo, vestirme y salir de casa corriendo para no perder ...

uno de noviembre

Imagen
 - Deberías estar más preocupado - ¿Por qué? - Porque te vas a quedar sin trabajo - No puedo hacer nada - Puedes quejarte, puedes decirle al gilipollas de Alberto que trabajas el doble que tus compañeros, que te pasas más horas en el trabajo que en tu casa. Yo qué sé, hacer algo. - Pero es que me da igual. Y además no trabajo tanto. - Ya, pero tú lo dices. - ¿Para qué? - Pues para qué va a ser, Ramón, para que no te despidan, para que podamos llegar a fin de mes sin la angustia de saber si vamos a poder pagar la luz. - También podrías trabajar tú. Es solo una idea que estoy lanzando al aire, no me malinterpretes, - Ya estamos. Cuántas veces te he dicho que yo tengo que estar en casa. - Pues trabaja desde casa. - Pues no me da la gana. Deja de decirme lo que tengo que hacer y céntrate en conservar tu trabajo. - Es un trabajo de mierda. Me frustra ir allí todos los días. Me hunde levantarme cada mañana. No lo puedo soportar y, por lo que se ve, tampoco ellos me soportan a mí. - Con e...