en el museo
“Había un vez una chica que no se quería casar y decidió que sólo lo haría con el chico que la ganara en una carrera. La chica se llamaba Atalanta, y era muy muy rápida. Todos los chicos se querían casar con ella, pero ninguno era capaz de ganar la carrera, así que Atalanta vivía feliz. Había un chico que quería casarse mucho con ella, pero sabía que nunca la ganaría. Un día, su madre, que era la diosa del amor, le dijo Hijo, sé que amas a Atalanta. He estado pensando y creo que con estas manzanas de oro podrás ganarla. ¿Cómo?, contestó el chico, que no me acuerdo como se llamaba, pero empieza por H.