sábado, 3 de octubre de 2015

una idiotez

Ayer no tocaba carrerita, pero como esta semana he estado chungui y me había saltado el lunes y el miércoles, decidí que buenovale, podía intentar retomar ritmo el viernes. Pero lo decidí con la boca pequeña y sin contárselo a mi compi, no fuera a ser que me llamara y tuviéramos que salir.

Así que sobre las seis -estaba de aburrimientos- decidí ducharme, darme mogollón de cremas y oh oh del mismo entusiamo girlish, pintarme las uñas de los pies de un color rojo rojo veraniego por mil.

Andaba admirándome los pies cuando mensaje de R, "qué, ¿al final te animas?" y como soy así de espontanea volví al buenovale de antes y me vestí de fucsia, que es mi color cuando me disfrazo de runner (no quiero ni pensar cómo debo quedar vista desde fuera). Por la fruslería ésta del gripón previo, me tapé con algo azul marino que definitivamente tengo que mejorar. No mola ir tan de colores para taparlo luego con una camiseta fea, oscura y viejuna. 

Total, que salimoscorrimosvencimos y vuelta a casa tras nuestro chocar-los-cinco-hemos-vuelto-a-conseguirlo-el-lunes-más. Ya en casa, directa a la ducha "menudo rollo de cremas de antes, qué poca previsión por dios y ostras os tras cómo molan mis pies". Y es que la idiotez del título de esta entrada es la sonrisa (y alegría) que me provocaron mis pies tan coloridos cuando me quité los calcetines. No me acordaba de lo de las pintaditas anteriores y verlos tan de colorines me puso muy contenta. Una chorrada como la luna de grande, que me hizo sentir -inesperadamente- muy bien.

Para celebrarlo, hoy he planificado un día muy para mí. Súper desayuno creo que con Mozart, aunque aún ando decidiendo, ir a Madrid, comprarme algunas cosas que necesito (que es algo que nunca nunca hago), museos, puede que Retiro, comida con libro y por la tardenoche -descansada y sonriente- planes más sociales de cena y hablar hasta por los codos, si fuera menester.

Que ahora que lo pienso, no sé a cuento de qué estoy escribiendo todo esto. Será la ilusión de saber que hoy es mi día y nadie me lo va a quitar.

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