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something (raro) to remember

Sobre el lavabo, apoyada en el espejo en el que me veo mientras me lavo los dientes, tengo una placa bastante grande con una imagen de JFK y su famoso my fellow Americans, ask not what your country can do for you, ask what you can do for your country . Ayer me ocurrió que estaba enchufada a twitter leyendo que le han dado un premio a Clint Hill (sí, soy tan friki que le sigo en redes sociales), el guardaespaldas que se hizo famoso al subirse al coche en marcha mientras Jackie se deslizaba por el maletero. Estaba enchufada a Clint, decía, precisamente mientras me lavaba los dientes y de repente me di cuenta de que tenía a mi izquierda al presidente y a mi derecha al guardaespaldas y pensé algo del tipo ostras, qué casualidad, aquí los dos, frente a frente y un montón de movidas más que me hicieron decir chica, esto deberías escribirlo. Pero no tengo muchas ganas de escribir, llámalo vida, y toda la historia de ciencia ficción que me organicé por las imágenes de Kennedy y Hill ...

un mes tonto

No hemos cerrado bien la puerta y ahora estamos empujando para dejar fuera al invierno, pero el invierno ha conseguido meter el pie entre la puerta y el marco y la cosa pinta mal. Noviembre es un mes regulero y con estos fríos adelantados más. Sin embargo, este año me he empeñado en que me guste. Me he empeñado en disfrutar de este cielo blanco sin sal, de las manos frías, de la humedad, de las noches tempranas y de la falta de ganas de salir del edredón. Qué digo salir, de sacar siquiera la nariz. Este año estoy en modo colorear el gris. A ver cuánto me dura. Así para empezar me he organizado un fin de semana italiano en noviembre, que es algo que sube bien de puntos la ilusión de este mes tan outsider y he visto Bohemian Rhapsody, que me ha encantadísimo. Estoy leyendo un libro que me entretiene a veces y no me gusta a menudo y estoy enganchada a un par de series molonas y a la calefacción. Aún así noviembre me cuesta infinito, como marzo. Qué dos meses más absurdos. ...

¡Viva Grecia!

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  Cuando estábamos aterrizando me emocioné. También es que soy un poco moñas y lloro rápido, pero la verdad es que ver la costa desde el cielo, con ese mar turquesa interminable y pensar en todo lo que supone Grecia fue superior. Sí. He viajado a Grecia hace unos días. He visitado el norte del país y me llevo una impresión inmejorable, unos recuerdos increíbles y unas ganas de volver infinitas.  En este viaje he tenido la ocasión de pasear por Tesalónica, Kavala, Stagira, Filipos, Arnea, Pirgadhikia, Alistratis, Amfipolis... He estado en las penínsulas de Casandra, Sitonia y Monte Atos (por supuesto no en Agion Oros), pero sí en Ouranopolis. En general he conocido Halkidiki y luego he subido a Serres, cerca ya de la frontera con Bulgaria. He estado en el mar y en la montaña. El mar Egeo es espectacular. Los colores son increíbles. Completamente transparente. Me contaron que las islas griegas son divinas, pero que Halkidiki no se queda atrás con las playas, qu...

naranja

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Hace poco más de una hora estaba terminando de escribir unas cosas de trabajo. De repente he desviado los ojos del ordenador y me he dado cuenta de que la habitación estaba inundada de una luz tan increíble que he me ha salido parar, levantarme y asomarme un buen rato a la ventana. Este año los colores se han adelantado al otoño. Los atardeceres naranjas que envuelven y reconfortan han llegado antes de lo esperado, por sorpresa y para mi alegría. El cielo de Madrid es mágico en esta estación. Si no tuviera aparcada la caravana enorme de mi vecina delante de la ventana y las vistas fueran más molonas habría hecho una foto. Mañana si tengo tiempo y ganas intentaré salir a pasear y hacer alguna molona. Si lo consigo volveré para que la veáis aunque, entre nosotros, mis fotos son ful. Para foto chula de cielos de casi otoño esta que os dejo aquí. Es de la semana pasada. No la hice yo. Yo estaba boquiabierta con el espectáculo de la naturaleza que fue el atardecer italiano. La he r...

planificando viajes

Aquí ando, soñando. Sueño que voy a viajar a Grecia no tardando mucho. Sueño que voy a pasear por Turín no tardando mucho más. También por Suiza. Sueño con Florencia (este es un sueño recurrente). Sueño con Florencia en bucle. Espero no quedarme con las ganas. Sueño con EEUU otra vez. Sueño con un par de pueblecitos franceses (Sarlat y Chambord). Estos son facilitos. Tirar con el coche hacia el norte hasta llegar. Sueño con unos días en el Alentejo, Portugal. Sueño con noviembre en Austria. Y con diciembre en Iseo, again. A ver si esta vez me organizo y consigo entrar en Santa Maria delle Grazie, en Milán. Sueño con descubrirme en navidad en algún lugar molón. Sueño con cualquier mar. Me entristecen infinito los meses sin mar. Y ya van unos cuantos. Entre nosotros, necesito pasear por una playa. También tengo sueños más exóticos y por consiguiente platónicos elevado a n. Y así comienzo septiembre.

nosoportos

No soporto a las personas chillonas, ni las esperas largas (me desesperan). No soporto el frío. No soporto el sopor. No soporto la actitud adolescente. No soporto las filas, ni las muchedumbres, ni que los pies se me queden pegados al suelo, ni los atascos. No soporto a algunas personas. No soporto los ronquidos. No soporto los libros con faltas de ortografía. No soporto perder el tiempo por las redes sociales. No soporto ir viendo menos cada día. No soporto los mejillones (puaaaajascazo) ni el chocolate blanco. Lo de los mejillones lo pongo dos veces. No los soporto. No soporto a las arañas ni a algunos otros bichos y animales. No soporto que no me salga la frase apropiada en el momento justo, ni que me tiemble la voz cuando tengo razón. No soporto la voz de la vecina del primero. En los autobuses o ascensores (o así) no soporto que me roce el brazo otro brazo. No soporto un eres tonta, ni de broma ni con cariño. No soporto que los niños sufran. No soporto las películas de terror, ni...

el destino en fiestas

No sé en qué dramático giro de los acontecimientos el destino me soltó en medio de un concierto de Camela. Jamás, JAMÁS, jamás en la vida hubiera yo -ya no imaginado- es que ni pensado que pudiera acabar en algo así.  Vaya por delante el respeto máximo al grupo, a sus canciones, al molinillo del Dioni y a sus seguidores, pero no.