lunes, 10 de septiembre de 2018

naranja

Hace poco más de una hora estaba terminando de escribir unas cosas de trabajo. De repente he desviado los ojos del ordenador y me he dado cuenta de que la habitación estaba inundada de una luz tan increíble que he me ha salido parar, levantarme y asomarme un buen rato a la ventana.

Este año los colores se han adelantado al otoño. Los atardeceres naranjas que envuelven y reconfortan han llegado antes de lo esperado, por sorpresa y para mi alegría. El cielo de Madrid es mágico en esta estación. Si no tuviera aparcada la caravana enorme de mi vecina delante de la ventana y las vistas fueran más molonas habría hecho una foto. Mañana si tengo tiempo y ganas intentaré salir a pasear y hacer alguna molona. Si lo consigo volveré para que la veáis aunque, entre nosotros, mis fotos son ful.

Para foto chula de cielos de casi otoño esta que os dejo aquí. Es de la semana pasada. No la hice yo. Yo estaba boquiabierta con el espectáculo de la naturaleza que fue el atardecer italiano. La he robado del twitter del compañero que la hizo. Espero que no le moleste. 

Estaba pensando en la foto de hoy y me he acordado del atardecer del otro día y de ahí a la foto y de ahí, aquí.

Qué deciros. 

Yo soy de verano y de otoño. 

Del calor del verano y de la luz del otoño. 

Yo me recargo con energía solar.

domingo, 9 de septiembre de 2018

planificando viajes

Aquí ando, soñando.

Sueño que voy a viajar a Grecia no tardando mucho.

Sueño que voy a pasear por Turín no tardando mucho más. También por Suiza.

Sueño con Florencia (este es un sueño recurrente). Sueño con Florencia en bucle. Espero no quedarme con las ganas.

Sueño con EEUU otra vez.

Sueño con un par de pueblecitos franceses (Sarlat y Chambord). Estos son facilitos. Tirar con el coche hacia el norte hasta llegar.

Sueño con unos días en el Alentejo, Portugal.

Sueño con noviembre en Austria.

Y con diciembre en Iseo, again. A ver si esta vez me organizo y consigo entrar en Santa Maria delle Grazie, en Milán.

Sueño con descubrirme en navidad en algún lugar molón.

Sueño con cualquier mar. Me entristecen infinito los meses sin mar. Y ya van unos cuantos. Entre nosotros, necesito pasear por una playa.

También tengo sueños más exóticos y por consiguiente platónicos elevado a n.

Y así comienzo septiembre.