martes, 25 de abril de 2017

storm lover

Ayer volviendo a casa en coche, conduciendo, y esta mañana con una taza de té bien caliente entre las manos.

He tenido la suerte de que las dos últimas tormentas me hayan sorprendido en disposición de disfrutarlas con toda la intensidad del mundo.

En los dos casos el día se oscureció y la lluvia cayó como un torrente, ensordecedora y densa.

Ahora disfruto, con la ventana abierta, del olor de después y del pensamiento de que aún pueda seguir lloviendo. Con suerte, volveré a disfrutar de la lluvia en casa, a resguardo, con el libro de hoy entre las manos.


No hay comentarios: