lunes, 10 de diciembre de 2018

Qué país, Italia

Tengo sueños que voy convirtiendo en recuerdos. 

Una de las últimas transformaciones ha sido Venecia, que siendo menos sueño que Florencia (que sigue en modo dream) se ha convertido en un recuerdo alucinante.

La primera visión de la ciudad me paró el pulso. Salíamos del andén buscando un lugar para un café (salimos a las 6:45h hacia Rovato, para coger el tren, sin desayu ni nada) y a la derecha zas, la magia.

Venecia es irreal y creo que mi ciudad favorita del mundo.



Tuvimos la suerte de ir un día de frío en el que apenas había turistas, algo que -según me dijeron- es altamente excepcional. De hecho, hubo calles en las que íbamos solas. Nadie delante de nosotras, nadie detrás. A lo mejor mi impresión hubiera sido diferente (diferentepeor) si nos hubiéramos atascado 25 minutos por puente, que parece ser que es el pan de cada día. Pero no fue así. 

Yo he paseado por una ciudad mágica, por una película, por un cuento. He paseado por mi propio sueño y ahora lo hago por mi recuerdo con la facilidad de un clic mental.


El resto del viaje lo cuento otro día, hoy solo quería escribir que el mundo es espectacular y que no hay foto que refleje Venecia. 

Id.