martes, 20 de noviembre de 2018

something (raro) to remember

Sobre el lavabo, apoyada en el espejo en el que me veo mientras me lavo los dientes, tengo una placa bastante grande con una imagen de JFK y su famoso my fellow Americans, ask not what your country can do for you, ask what you can do for your country.

Ayer me ocurrió que estaba enchufada a twitter leyendo que le han dado un premio a Clint Hill (sí, soy tan friki que le sigo en redes sociales), el guardaespaldas que se hizo famoso al subirse al coche en marcha mientras Jackie se deslizaba por el maletero. Estaba enchufada a Clint, decía, precisamente mientras me lavaba los dientes y de repente me di cuenta de que tenía a mi izquierda al presidente y a mi derecha al guardaespaldas y pensé algo del tipo ostras, qué casualidad, aquí los dos, frente a frente y un montón de movidas más que me hicieron decir chica, esto deberías escribirlo.

Pero no tengo muchas ganas de escribir, llámalo vida, y toda la historia de ciencia ficción que me organicé por las imágenes de Kennedy y Hill juntos de nuevo en mi lavabo cayó en picado hacia el suelo y se rompió y yo seguí con la tarde aotracosamariposa.

Y ahí habría quedado la anécdota si no me hubiera acordado de repente de ella, como si hubiera sido un sueño. Y como si lo hubiera sido, he decidido escribirlo aquí porque me moló infinito la imagen y no quiero que se me olvide. 


lunes, 5 de noviembre de 2018

un mes tonto

No hemos cerrado bien la puerta y ahora estamos empujando para dejar fuera al invierno, pero el invierno ha conseguido meter el pie entre la puerta y el marco y la cosa pinta mal.

Noviembre es un mes regulero y con estos fríos adelantados más. Sin embargo, este año me he empeñado en que me guste. Me he empeñado en disfrutar de este cielo blanco sin sal, de las manos frías, de la humedad, de las noches tempranas y de la falta de ganas de salir del edredón. Qué digo salir, de sacar siquiera la nariz. Este año estoy en modo colorear el gris.

A ver cuánto me dura.

Así para empezar me he organizado un fin de semana italiano en noviembre, que es algo que sube bien de puntos la ilusión de este mes tan outsider y he visto Bohemian Rhapsody, que me ha encantadísimo. Estoy leyendo un libro que me entretiene a veces y no me gusta a menudo y estoy enganchada a un par de series molonas y a la calefacción.Aún así noviembre me cuesta infinito, como marzo. Qué dos meses más absurdos.

Tan harta ya del invierno y aún estamos en otoño.