lunes, 10 de septiembre de 2018

naranja

Hace poco más de una hora estaba terminando de escribir unas cosas de trabajo. De repente he desviado los ojos del ordenador y me he dado cuenta de que la habitación estaba inundada de una luz tan increíble que he me ha salido parar, levantarme y asomarme un buen rato a la ventana.

Este año los colores se han adelantado al otoño. Los atardeceres naranjas que envuelven y reconfortan han llegado antes de lo esperado, por sorpresa y para mi alegría. El cielo de Madrid es mágico en esta estación. Si no tuviera aparcada la caravana enorme de mi vecina delante de la ventana y las vistas fueran más molonas habría hecho una foto. Mañana si tengo tiempo y ganas intentaré salir a pasear y hacer alguna molona. Si lo consigo volveré para que la veáis aunque, entre nosotros, mis fotos son ful.

Para foto chula de cielos de casi otoño esta que os dejo aquí. Es de la semana pasada. No la hice yo. Yo estaba boquiabierta con el espectáculo de la naturaleza que fue el atardecer italiano. La he robado del twitter del compañero que la hizo. Espero que no le moleste. 

Estaba pensando en la foto de hoy y me he acordado del atardecer del otro día y de ahí a la foto y de ahí, aquí.

Qué deciros. 

Yo soy de verano y de otoño. 

Del calor del verano y de la luz del otoño. 

Yo me recargo con energía solar.

No hay comentarios: