martes, 26 de julio de 2016

con calorazo y contenta

Definitivamente estoy a otras cosas. O a mis cosas, que han cambiado. Ahora ando más metida en mundos yoguiles, buceando en meditaciones, en energías que fluyen, en cuencos tibetanos y en libros diferentes.

Ando contenta, centrada, con ganas de que todo esto se materialice en un nuevo camino. Si puede ser, de baldosas rosas.

El calor me puede, me vence. Me cuesta horrores salir de la cama cada mañana, cada tarde. Tengo sueño permanentemente. Aún así, me gusta el verano. Me gusta julio. Julio es el mes de mis pins. Es el mes adorable en el que he sido mami. Twice. Hablando de pins, C ya me va sacando un buen montón de centímetros. Alucino no ya con el tiempo que pasa y cómo pasa, sino con que mi chiquitina se vaya posicionando en el uno setenta. Me alegro todos los números por ella, pero aayyyyyy ya me veo como la Úrsula de García Márquez. Ahí, colocada de adorno encima del piano.

Hablando de pianos, hace un par de meses lo retomé de manera fugaz. Retomé sentarme delante de un piano y tocar. Me gustó. La verdad es que lo mismo no debería dejarlo. Ya veré, que ando todo el día poniéndome deberes y el calor, este calor, me tumba y los deberes se convierten en to dos y de ahí a sentirme mal de indolencia va un paso regulero.

El trabajo en julioagosto es mal. Me acuesto tardísimo y de abanicos. Si el despertatroz me molesta en enero, en verano me fulmina. Me levanto y vivo leeeeenta. Todo es leeeento. Llego al ordenar y las cosas, entre nosotros, cuestan mucho más en verano. En general la cosa mejora bastante con la caída del sol. Hasta salgo a correr. He vuelto a hacerlo y de momento no se nos está dando mal.

Eso cuento, cuando baja la temperatura me apetece más la vida. Salir, leer, trasnochar. Escribir cero. Ya lo dije una vez. Me inspira la lluvia. Y cada vez lo tengo más claro. Así que escribir no escribo niente. Y me encanta acostarme. El mejor momento del día es ese de tumbarse con un buen libro y dejar que llegue la madrugada con sus fresquitos y los ruiditos de verano.

A pierna suelta.