viernes, 8 de abril de 2016

sueños

Llevo unas noches fantásticas de sueños y es que me estoy reencontrando con personas a las que hace siglos que no veo. De algunas ni me acordaba y oyes, qué ilusión.

A uno me lo encuentro al abrir una puerta, a otra en una reunión de trabajo, a otro dando vueltas por una plaza de Madrid, parece que ha perdido algo y me acerco a ayudar.

De repente llega un sueño y puedes terminar la frase aquella que se quedó a medias, o la historia entera. Preguntar qué tal las vidas, confirmar que todo marcha sobre ruedas y que -sí, sí- se acuerdan de ti.

Debe ser una cosa de viejunos, ¿no? lo de que te pase la vida en una noche. Ni idea, lo único cierto es que últimamente me están saliendo unas dormidas bastante revival.

Habitualmente sueño con desconocidos. Como todos, vamos. De hecho, hace unos días estaba no me acuerdo dónde y un bebé como de un año me miró fijamente y pensé pfff va a ser esto lo de las personas de los sueños, gente que se te mete en los ojos en algún momento y luego quieren salir cuando dejas de lado la consciencia.