domingo, 14 de febrero de 2016

ser PAS

Hace un par de meses descubrí por casualidad una etiqueta que desconocía, la de las PAS (personas altamente sensibles). Y el shock tremendo fue descubrir que soy etiquetable como PAS.

Soy una PAS.

Las personas con este rasgo de la personalidad tenemos una percepción sensorial extraordinaria, esto quiere decir que somos extremadamente sensibles a los estímulos que percibimos por los sentidos. Nos molestan mucho las luces fuertes (solemos ser felices en penumbra), los ruidos, el contacto físico, las aglomeraciones (incluso nos llega a molestar el roce de la ropa en muchos casos). Tenemos una percepción olfativa superior y qué me falta, el gusto, no apreciamos especialmente los sabores fuertes, como el picante, porque lo percibimos con mucha más intensidad que una no pas. Algo que para una persona no pas tiene un sabor picante moderado a mí me resulta insoportable. Esto así, en plan ejemplo, para que os hagáis una idea.

Además de esta percepción sensorial, también somos muy sensibles desde el punto de vista emocional. Vivimos cada cosa con una intensidad mucho más profunda que una persona sin este rasgo.