sábado, 4 de julio de 2015

junio

Hace un mes que no escribo nada y desde entonces han pasado toneladas de cosas. Escribo con gafas, por ejemplo. Claro, que aún ando en la tozudez del quitaypon. Veo mejor con ellas, pero me resisto a usarlas. Un día yanopuedomás decidí ir al médico y -cosas de la edad- ahora soy una gafitas a tiempo parcial.

Junio es uno de los meses que más me gustan, junto con abril y octubrenoviembre, y puedo decir que a pesar de las muchas tensiones de este junio diferente, he descansado y he disfrutado de los días largos y las noches calurosas.

He seguido corriendo (llegando a la cima de los cinco minutos) y he dejado de hacerlo por la suerte de unos días en la playa. Retomarlo a la vuelta ha sido complicado, pero mañana lo intento.


He terminado mi trabajo y estoy en pleno empezar una nueva aventura. 

Decidí dejar pasar la oportunidad de hacer el examen que me daría un título de instructor de yoga y el día de antes -nunca dejaré de ser un desastre planificando mi vida- cambié de opinión. No me fue tan mal como pensaba, teniendo en cuenta que iba a lo que saliera, pero me han recomendado que practique durante el verano. Ahora ando a la busca de sufridores con los que dar rienda suelta a mis nulas dotes didácticas.

Han acabado los coles y por fin un poco de paz por ese flanco. Creo firmemente que este sistema de educar es cacadevaca. Afortunadamente, tengo dos meses por delante en los que voy a disfrutar de unos pins tranquilos que juegan, saltan, se bañan, bailan, se enfurruñan conmigo en interminables bucles generacionales y -qué bien lo he hecho- amanecen a las mil.

Hermanapequeña ha vuelto de su retiro americano. Va a estar por aquí un par de meses y me gusta que esté. Ha vuelto con la sorpresa pichi, además, de un nuevo sobrinín o sobrinina y ahora ando de crowfunding, a ver si consigo dineros para ir con los pins a verles en navidad, y a conocer a su miniyó.

No quiero dejar los temas familiares sin un "Bea, este año con el lío no he podido dedicarte una entradilla cumpleañera. A ver cómo lo soluciono".

Tres vidas después he vuelto a ver a loquillo en un concierto que me aburrió un poco al principio y me hizo saltar mucho al final. 

He pasado mi primera noche de san juan en la playa. La primera, porque habrá más. Me encantó. Qué bonita la playa tan llena de hogueras. Pienso mucho en irme a vivir a algún lugar con mar. Sobre todo cuando vuelvo a la estepa. 

Y como el lunes es el cumple de M y tengo tarea, aquí lo dejo. Echaba de menos venir a contar. Como siempre, me voy con la idea de volver no tardando mucho. Como siempre, supongo que el día a día lo impedirá.

So long.

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