martes, 25 de marzo de 2014

las semanas y mis cosas (VII)

Hoy ando atareada y de lluvias y con un mucho de frío en las manos, antesala del frío integral de las once de la noche. Y como ando sin calefacciones por no comprar más gas ahora que me voy de esta casa, pues eso, que ando calentando las manos con un poco de earl grey. 

Recordaremos la semana de hace unos días como la semana del último. El último sábado que dormimos en esta casa, el último desayuno de domingo, el último día que volvemos aquí cuando acabe baloncesto. Todo muy triste y atormentado de no ser por la alegría postrer de esa lavadora que inundó la cocina el sábado a las once de la noche (la última lavadora) o los vendavales que se cuelan por las ranuras de las ventanas y puertas mal selladas (los últimos vendavales).

miércoles, 19 de marzo de 2014

lugares que sí... La Acebeda

Pasaba por aquí para cambiar el libro de ahí arriba a la derecha y vamosquenosvamos me he quedado porque me apetecía un poco escribir. Se acerca el cambio a casa pequeña y ando con desasosiegos importantes. Tengo líos de fechas, articulillos laborales pendientes de sentarme un rato, comidas que no se hacen solas y en general un batiburrillo vital, que a ver si me instalo pronto y ya tal.

Y como el subconsciente es así, ando relajándome mentalmente en La Acebeda. El pueblo en el que desde hace yo no sé si mil años quiero tener una casita y -en largas temporadas- vivir.

domingo, 16 de marzo de 2014

las semanas y mis cosas (VI)

Las siete de la tarde y aún en pijama. He domingueado fenomenal, siestón incluido. También me ha dado tiempo a un par de domesticidades muy básicas y a desesperarme por los quince días que me quedan para montar la que va a ser mi nueva casa pequeña.

¿Una palabra que defina la semana que hoy acaba? Mueble. He trabajado, he visto patinar a C (es que es tan guapa), he estado de merienda campestre y de cumple en lavapies (la bisa, que va por noventa y cuatro), he encontrado un gato caput -todo muy puaj- en la entrada de mi casa, he leído, he completado el plan de ir a por M caminando en vez de en coche, he conducido castellana arriba y castellana abajo, he tomado cienes de tés, he disfrutado millones viendo a C&M hacer pulseras con gomas y lapiceros, he comenzado a seguir una serie nueva que se llama La caza, no he ido al cine, me he desapuntado definitivamente del gimnasio -tontería seguir con el autoengaño- y sobre todo he montado muebles.

domingo, 9 de marzo de 2014

las semanas y mis cosas (V)

Ésta ha sido una semana de cosas bonitas y buen humor, de ver una ramita de pino en el suelo y meterla en un libro porque sshhhh en realidad es una palmera de una isla mágica. 

Ha sido la semana de -por fin- pasear con calma (y también sin ella) por mi nuevo futuro salón. 

viernes, 7 de marzo de 2014

mis lecturas de febrero

Febrero ha sido un mes bastante pobre en lecturas. La obligación de no salir de la cama -que yo pensaba que me iba a servir para leer y leer- se saldó con grandes cantidades de podcasts, de radios y de series on line. Todo muy de auriculares y tablets y smartphones.

Ya en pie, tuve tiempo y ganas para Qué hacemos con la literatura, del que ya tuvisteis ocasión de leer mis impresiones (ver entrada "leer y seguir leyendo", publicada el 12 de febrero) y para dos poemarios de los que periódicamente recibo de Torremozas: Mujer sin alcuza, de Luzmaría Jiménez Faro y Rotundamente negra y otros poemas, de Shirley Campbell Barr.

martes, 4 de marzo de 2014

de vendavales

A las 2:30h de la madrugada un estruendo muy walpurgis me ha catapultado en carpa mortal a la ventana de la terraza de mi habita, abierta de par en par a la tormenta.

Luchando contra el tornado y contra la puerta huérfana de picaporte -todo muy en mi papel, con los pelos ondeando furiosos y la vena del cuello muy hinchada- he conseguido mantenerla cerrada el tiempo suficiente para hacer un scaner mental de la situación.

Puerta rota. Frío invernal. Hijos másomenos pequeños. Temporal. Ovillo de lana en la caja de los ovillos. Posibilidades del ovillo. Una, dos, tres, suelto la puerta que se estrella contra la pared y me lanzo en picado a por la lana.

domingo, 2 de marzo de 2014

las semanas y mis cosas (IV)


Ésta que acaba ha sido la semana de querer mucho y poder poco. Aún ando con el ritmo cambiado y cada pasito es muy cansado-pesado. Aún así, he pasado momentos buenos, como esta tarde lluviosa de domingo de pasear despacito siguiendo el curso crecido del manzanares o la cena deliciosa de patatas a lo pobre. Entre medias, cerrar episodios feos que aún seguían abiertos, que también reconforta y descansa.

Me encanta salir de casa y viajar en dos pasos a los árboles, los ríos, las piedras y los caminos de arena. Respirar aire que huele a invierno.