miércoles, 23 de noviembre de 2011

con la música a otra parte

Me voy con la música de fondo de hombres g, que han salido de repente en el spoty y se han quedado. El caso es que me voy. Vuelvo a abandonar este espacio (es el segundo ataque a su existencia), no sé si para siempre o si la intención tiene retorno.

No tengo tiempo. No tengo inspiración. No tengo ganas. No encuentro el sentido. A partir de ahora me dedicaré a otras escribiditas más particulares. No prometo firma de ejemplares porque me sé incapaz de acabar lo que empiezo, para qué voy a andarme con engaños siderales.

domingo, 6 de noviembre de 2011

en el museo

“Había un vez una chica que no se quería casar y decidió que sólo lo haría con el chico que la ganara en una carrera. La chica se llamaba Atalanta, y era muy muy rápida. Todos los chicos se querían casar con ella, pero ninguno era capaz de ganar la carrera, así que Atalanta vivía feliz.

Había un chico que quería casarse mucho con ella, pero sabía que nunca la ganaría. Un día, su madre, que era la diosa del amor, le dijo

Hijo, sé que amas a Atalanta. He estado pensando y creo que con estas manzanas de oro podrás ganarla.

¿Cómo?, contestó el chico, que no me acuerdo como se llamaba, pero empieza por H.