martes, 14 de diciembre de 2010

Cansada de contar mis caseras idas y venidas, he decidido empezar el año renovando mis escribiditas públicas y lo voy a hacer dando un giro insospechado a mis propósitos, que hasta ayer pasaban por cualquier cosa, pero que de ahora en adelante se centrarán en los libros.

Voy a regalarme un año de escribir sobre lo que leo. A mi me sirve de mucho y puede que resulte de interés para algún ciudadano del mundo.

Antes de cerrar esta puerta, eso sí, tengo que contar que he estado en Marrakech (bárbaro), que he discutido con una pkojasfbljvhasdboyhgb hasta perder los papeles y parte del sistema nervioso, que todo sigue más o menos igual y que -en qué demonios estaba pensando ayer- el próximo día 26 me disfrazo de duende para recorrer danzarina las calles del pueblecito éste en el que vivo. Ahora, más serena, me pregunto si es digno y me contesto con una risita nerviosa diossssss, haz que nieve!

En fin, que en 2011 (la navité sólo me inspira malos pensamientos) más, diferente y -lo mismo- mejor.

jueves, 2 de diciembre de 2010

deslumbrada

Mañana será otro día, probablemente gris y maleducado, pero esta noche, esta noche es asombrosamente blanca. He subido y he bajado por las calles nevadas. Yo sola, las luces apagadas. El brillo de la nieve, el sonido. Los ojos cerrados y la cara que se cubre con cuidado de copos mágicos. He pintado corazones en las ventanas de los coches blancos. He extendido los brazos y he girado y he estado pero a punto de tumbarme sobre el suelo. Gracias al cielo no he llegado a perder del todo el temple y he alcanzado feliz la chimenea con la alegría de pensar en C&M, dentro de sólo un rato, cuando miren con sus ojitos de sueño por la ventana y en las risas de las bolas de después.